Aparcamiento con refugio, vida con calor.

Una marquesina, un mundo; Refugio cálido, corazones cálidos.

En las esquinas de las calles, las comunidades y los patios de las instituciones de la ciudad, siempre hay cobertizos de aparcamiento poco llamativos que permanecen en silencio. No tienen adornos vistosos ni carteles llamativos, pero con sus robustos armazones ofrecen un refugio a los vehículos contra el viento y la lluvia.

En los días soleados, los vehículos expuestos al sol abrasador tienen los interiores sobrecalentados y los asientos demasiado calientes para sentarse en ellos. En los días lluviosos, el agua de lluvia baña las carrocerías, lo que no sólo estropea el aspecto de los vehículos, sino que también puede provocar circuitos húmedos y piezas dañadas. Cuando hace viento o polvo, los vehículos se cubren de polvo, cuya limpieza requiere tiempo y esfuerzo.

En particular, los vehículos no motorizados, como las bicicletas eléctricas y las bicis, como importantes medios de desplazamiento de corta distancia para los ciudadanos, tienen mayor necesidad de un espacio de aparcamiento fiable. La aparición de los cobertizos de aparcamiento ha abordado precisamente estos puntos débiles.

Materiales resistentes a cualquier condición meteorológica, que soportan condiciones extremas con facilidad.

Para los mercados europeo y estadounidense, nuestros productos pueden resistir sin esfuerzo las fuertes nevadas y el frío intenso de Norteamérica, así como el tiempo ventoso y lluvioso de Europa. Para el mercado del sudeste asiático, pueden resistir eficazmente el calor abrasador, la luz solar intensa, los tifones, las tormentas de lluvia y los entornos corrosivos de alta humedad.

Adaptados a las condiciones de alta humedad del Sudeste Asiático, nuestros productos bloquean eficazmente los fuertes rayos ultravioleta de Europa, América y el Sudeste Asiático, al tiempo que filtran la suave luz natural, manteniendo las zonas de aparcamiento luminosas y bien ventiladas. Eliminan el riesgo de filtraciones de agua causadas por las fuertes lluvias en Europa y América y los aguaceros torrenciales en el Sudeste Asiático. Gracias a su mayor resistencia a la corrosión, protegen sus vehículos las 24 horas del día.

Los sencillos aparcamientos son testigos del desarrollo y los cambios de la ciudad, y también salvaguardan los desplazamientos diarios de todo el mundo. Puede que no posean la grandeza de los edificios altos, pero en su forma más realista añaden estabilidad y comodidad a la vida, dejando que la calidez impregne cada rincón de nuestras rutinas diarias.

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